Con un gran dolor hemos recibido la nefasta noticia del fallecimiento del señor Roberto Trappa, benefactor de nuestro Coro Niños y Jóvenes Cantores de Bariloche.
En innumerables ocasiones nos ha brindado el transporte, en forma totalmente gratuita, para que los integrantes del Coro Niños y Jóvenes Cantores de Bariloche y la Camerata Nativitalis hagamos giras artísticas. La primera vez fue en el año 1993, cuando la empresa se llamaba ‘El Canario’, y el viaje a Buenos Aires incluyó conciertos en el Salón Dorado del Teatro Colón. Volvimos a esa ciudad los años 1994, 1997, 2001 y 2006, cantando, en todas esas oportunidades, en el Ciclo de Música Sacra enla Catedral de San Isidro, como así en otras iglesias y teatros. También nos facilitó los viajes al Alto Valle de Río Negro y Neuquén (1993 y 2000), a la Provincia de Chubut (año 1999), a Bahía Blanca (2002), y el lunes pasado, 19 de Diciembre, a Villa La Angostura. En ninguna de estas ocasiones se nos cobró monto alguno, y, jamás, pidió la empresa Vía Bariloche nada a cambio.
Cuando en el año 1999 solicité el viaje a Chubut, le pedí a la secretaria del señor Roberto Trappa si me podía avisar cuándo estaba él en Bariloche para poder agradecerle, en persona, todo lo que hacía por nuestro coro. A fines del mencionado año, al llevarle una fotografía del coro y la orquesta, le volví a mencionar el pedido. La secretaria me preguntó si me acordaba de la persona que estaba con ella detrás del mostrador cuando había ido a hacer el pedido anterior. Le dije que no. Ella me contestó que esa persona era el señor Roberto Trappa, y que cuando yo había hecho el pedido, él le había indicado debajo del mostrador que quería permanecer anónimo. Sus secretarias en Bariloche y Buenos Aires me dijeron en varias oportunidades que el señor Roberto Trappa ha estado en muchos conciertos que dimos en la Catedral de nuestra ciudad y de San Isidro. Esta humildad en su proceder es una muestra más de su altruismo desinteresado, que brindó la posibilidad para que cientos de cantores e instrumentistas puedan llevar la música por nuestra Argentina. Sin su desinteresada ayuda nuestro Coro Niños y Jóvenes Cantores de Bariloche no podría haber hecho ninguno de los mencionados viajes.
Nosotros no fuimos los únicos beneficiarios de esta directa ayuda en la educación de los niños y jóvenes. Sabemos de muchos casos similares al nuestro.
A sus familiares les damos, de todo corazón, las condolencias, que Dios les conceda la gracia de la Paz, para poder sobrellevar esta abrupta partida. Así también a todos los que trabajan en las empresas de Vía Bariloche. Y al señor Roberto Trappa un inmenso ¡Gracias!, y el deseo del “Descanso eterno dale Señor, y que tu Luz lo ilumine eternamente”, como lo cantan tantas misas de difuntos.
Profesor Andrés Jan
En nombre de todos los integrantes y ex integrantes del Coro Niños y Jóvenes Cantores de Bariloche y de la Camerata Nativitalis

